martes, 28 de octubre de 2008
PRESUMIDO
jueves, 23 de octubre de 2008
A TAN SOLO CUATRO PASOS

martes, 7 de octubre de 2008
CHAMPAN Y MUJERES
Acababa de reencontrarme con una relación anterior que por cuestiones poco importantes como probablemente nuestra corta edad o pequeñas diferencias en nuestras necesidades mas inmediatas habían acabado con el rollete noviero que llevábamos unos meses antes.Un día, no recuerdo ahora por qué, decidimos darnos una segunda oportunidad y una vez recogida a la salida del trabajo y ya delante de un platico de forro, con unas bravas y unas cervecicas, fuimos retomando conversaciones atrasadas, poniéndonos al día con historias de conocidos comunes, lanzándonos unas miradicas y todas esas cosicas que solemos hacer cuando estamos tonticos por alguien y que si no las habéis hecho nunca pues peor para vosotr@s. Un poco mas tarde, ya con un cubatica o dos en algún Pub. Pues que si te cojo la manica, que si te rozo la pierna, que si te paso la mano por el lomico, que si te muerdo el labio… que si nos va ha decir el camarero que si no tenemos cama…. ¡Pues no! No teníamos cama, vivíamos con nuestros respectivos papás y lo único con lo que contábamos era con mi Renault siete de cuarta mano (ese que era como el R5 pero con culote para el maletero) todo un lujo para unos guachos.
Con el calentón ya encima, decidí coger el auto y encaminarme con mi mente fija hacia un sitio concreto. Era un lugar de esos tranquilos donde suelen ir las parejas que solo disponen de la intimidad que les brinda un vehículo para meterse mano. Estaba en las afueras de la ciudad, con unos arbolicos, tranquilo, oscuro y con la única compañía de otros vehículos haciendo lo mismo que nosotros. Hacía tan solo un par de semanas que había estado en ese mismo lugar. Me dirigía hacia allí con mi musiquita en el radio-cassette, acariciando a mi acompañante cuando el cambio de marchas me daba un respiro, todo contento y excitado cuando de repente al doblar la última curva me encuentro unos montones de obras, una retro de esas pequeñas y una zanja. ¡CAAATACLAS! Aunque frené, el ABS ni siquiera estaba inventado y el coche se quedó con las dos ruedas delanteras colgando en el aire en mitad de la zanja, que aunque no era muy profunda (50 ó 60 cm.) jodía lo suficiente para no poder sacarlo de ahí. ¡Eeeaaa pos nada!...cabreo….me cago en la puta…. los dos fuera del coche…¿Y ahora que hacemos?...
En todas esas cuestiones andábamos cuando a lo lejos se ve venir un coche y conforme se acercaba, el sonido de su música a toda hostia me hizo pensar que mejor no pararles para que nos ayudasen no fuese que encima nos atracasen o algo por el estilo. Me hago el loco mirando las ruedas del coche y le hago una seña a mi acompañante para que hiciese lo mismo. El vehículo pasó lentamente con un alboroto increíble dentro y cuando creía que ya se largaban vi el resplandor rojo de las luces de freno… ¡YA ESTA LIÁ! Pensé.
¿QUE PAAASAAA? Preguntaba el primero que ya había salido del coche y se dirigía hacia nosotros dando trompicones. ¿ALGUN POBLEMA? Indagaba el segundo dando voces desde el vehículo ¿DONDE IBAIS? Nos decía una fémina en tonito chistoso también desde el interior ¿QUEREIS CHAMPAN? Nos espeta otra voz femenina de la que ya se veía medio cuerpo fuera del coche alzando una botella en su mano izquierda ¿¿¿???
Lo que en un primer momento pintaba mal, acabó de manera más que satisfactoria, incluso diría que entrañable. Resultaron ser un@s cachond@s que estaban de juerga y adoptaron una actitud paternalista que no dejaba de ser como poco, llamativa. Entre bromas y risas a nuestra costa nos metimos todos en la zanja y a la de tres logramos subir las ruedas al asfalto. Tuvimos que beber champán, una insistía en que fumase de un porro ¡PÁ QUE SE TE QUITE EL SUSTO! Me decía partiéndose de risa con un globazo de esos del quince, ¿QUEREIS PÁ UNA HABITACIÓN? Exclamaba otro echándose las manos a los bolsillos. ¡GRACIAS, GRACIAS DE VERDAD, MUCHAS GRACIAS! No paraba de agradecérselo mientras se metían en el coche continuando su festivalera jornada nocturna. Mi calentón había desaparecido en el mismo instante en que pisé el freno, ¡OTRO DÍA SERÍA!
La conclusión más importante que saco de todas estas anécdotas que os cuento es que encerrado en mi cuarto haciendo crucigramas ME LAS HUBIESE PERDIDO y en tal caso ¿QUÉ COÑO ESTARIAS HACIENDO VOSOTROS EN ESTE PRECISO INSTANTE?
jueves, 2 de octubre de 2008
¿QUÉ TE APUESTAS?
La última vez que nos fuimos los dos a “tomar algo” debiéramos haber acabado en el hospital, pero al amanecer cuando lo acerqué a su casa solo acertó a despedirse con un “ME MUERO”. Hace ahora unos seis años que le volví a ver. Me comentó que estaba viviendo fuera, se había quitado de manera natural unos 20 kilos de peso que le sobraban y había recuperado su gusto adolescente por la vestimenta de “niño bien” o dicho de otra manera me tuvo que llamar varias veces y mientras me acercaba pensaba ¿Quien coño es ese con pinta de pijo madrileño que me esta voceando?Nuestro protagonista de hoy regentaba un garito por la zona de la universidad que se llamaba el “Flinstone”, supongo que al final el local se ganó el nombre por derecho propio debido a la cantidad de piedras de coca que se picaron en la trabajada barra. Las veladas que pasé a puerta cerrada fueron en general muy, muy surrealistas. Entre el espeso humo del local y la poca luz existente se adivinaban las siluetas de los notas mas destacados de la alta y baja sociedad de Albacete. Pepe, “El Nazi” para los amigos, administraba el local con una complacencia digna de los mejores taberneros de antaño. De apariencia bonachona y jocosa para la mayoría y de tipo poco recomendable para los que se atrevían a desafiarle.
Por poneros un ejemplo de cómo se las gastaba cuando se le hinchaba la vena del cuello, os contaré que una de esas noches de martes o miércoles de invierno donde el resto de mortales hace horas que duermen, a Pepe se le metieron cuatro gitanos de esos acostumbrados a que la gente corriente les tenga miedo y creyeron poder usar esa misma arma para vacilarle a él. Lo que cualquier persona normal hubiese hecho, hubiese sido tratar de largarlos sin tener que usar la violencia, o llamar a la policía o cualquier otra cosa…. Pepe no. Pepe era un pelin más contundente. Pepe salió de la barra y cerro la persiana del bar quedándose encerrado con los gitanos vacilones y con el par de clientes que pudiese haber a esas horas y ni corto ni perezoso empezó a repartirles una ronda de guantazos que cuando ya se lanzaba a por el tercero de ellos, estos le pidieron por favor y con toda la educación que eran capaces de derrochar que se calmase y que les dejase marchar… Así se las gastaba Pepe, sin anestesia ni ná.
En otras ocasiones su lado más infantil le prodigaba pesadas bromas. Una de las más sonadas fue la de apostarle a un criaturo con un scooter que le ganaba una carrera con su BMW. ¡PERDIÓ! Su coche acabó arrastrando el techo en una rotonda. ¿La apuesta? ¿Y eso que importa? Que más da.
Otro personaje de los que el solito da para un Best-seller.
jueves, 25 de septiembre de 2008
UN REGALO
De sobras sabes que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada día,
ya ves, te engañaría
con cualquiera,
te cambiaría por cualquiera.
Ni tan arrepentido ni encantado
de haberme conocido, lo confieso.
Tú que tanto has besado
tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos
sólo calan los besos
que no has dado,
los labios del pecado.
Porque una casa sin ti es una emboscada,
el pasillo de un tren de madrugada,
un laberinto
sin luz ni vino tinto,
un velo de alquitrán en la mirada.
Y me envenenan los besos que voy dando
y, sin embargo, cuando
duermo sin ti contigo sueño,
y con todas si duermes a mi lado,
y si te vas me voy por los tejados
como un gato sin dueño
perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.
No debería contarlo y, sin embargo,
cuando pido la llave de un hotel
y a media noche encargo
un buen champán francés
y cena con velitas para dos,
siempre es con otra, amor,
nunca contigo,
bien sabes lo que digo.
Porque una casa sin ti es una oficina,
un teléfono ardiendo en la cabina,
una palmera
en el museo de cera,
un éxodo de oscuras golondrinas.
Y cuando vuelves hay fiesta
en la cocina
y bailes sin orquesta
y ramos de rosas con espinas,
pero dos no es igual que uno más uno
y el lunes al café del desayuno
vuelve la guerra fría
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio
el pan de cada día.
viernes, 19 de septiembre de 2008
QUIERO CAMBIARLA
Si, ya lo sé, ¡Otra vez estoy igual! Después de unos cuantos años juntos comienzo a fijarme en otras y como me gustan casi todas al final empiezo a darle vueltas a la cabeza y un día me caliento y ¡ZAS! Ya esta hecho. De nada sirve recordar los buenos momentos pasados, los viajes realizados, los amigos encontrados…Un paseo por la costa, un anochecer de verano, un bosque en otoño… De nada sirve recordar su silueta llena de perfectas curvas, su manera de moverse, su forma de vestir… de nada sirve ya… Empezaré otra vez a corregir una forma de vestir y unos modales, revisando cada milímetro de su anatomía y modelándola a mi gusto, repasaré sus defectos y trataré de corregirlos para que pueda acompañarme a cualquier lugar donde nos apetezca ir. Como he dicho antes me gustan casi todas… más bravas, más tranquilas, más altas, más bajas, con la trasera más gorda, con la delantera más imponente….Ellas no tienen la culpa, anteriormente otras se ganaron el olvido a pulso pero esta vez no me han dado motivos, ni un mal día, ni una queja, nada… simplemente esta etapa se acabó y deseo comenzar otra nueva con una compañera que me reporte una apariencia mas señorial y distinguida, un nuevo sueño… una nueva ilusión… En la variedad está el gusto y si tengo oportunidad probaré todas las marcas y modelos que pueda ¡IT'S MY LIFE!jueves, 11 de septiembre de 2008
BROTE PSICÓTICO
Otro día, seguro os toca, la historia de algún amigoesto, tan solo es la espina, que me punzaba el ombligo.
Ni escritor, ni poeta y medio analfabeto soy
solo cuento en estas letras, lo que me tocaba hoy.
Nunca el atletismo practiqué, nunca salí corriendo
ojalá, otros decir pudieran “De mis errores aprendo”
Levántate Chocho lindo, elige un nuevo camino
ya veras como te agrada, lo que depara el destino.
Mi pasado, mis angustias y mis miedos, arañándome el alma se hallan
disfrazando mis temores amanezco, esperando que por fin se vayan.
Cada vez que me caigo, nuevamente altivo me levanto
una herida, un rasguño, una mentira, nada grave que provoque en mi un espanto.
Mis defectos, mis fracasos y mi ira, desde el interior me espían
tantas ilusiones muertas que años atrás se escondían
ahora parecen huertas que nunca regadas fueron
y sus tierras un barbecho que fruto alguno trajeron.
Pero la vida es muy sabia y cosas nuevas nos trae
nuevas huertas que regar y apoyo para el que cae.
Inagotable parece mi energía, incansable con el paso de los años
Descarado aparezco ante la vida, resurgiéndome otra vez ante los daños.
PD: Por favor que alguien me acerque mi medicación.
viernes, 5 de septiembre de 2008
TREMPAO
Anoche copitas hubo por el centro¡Cachondo me encuentro!
Cachondo me hallo
Si no lo digo reviento, mejor no me callo
Jajaja el culo me parto
Jajaja me parto el pecho
Siempre que de alcohol me harto
Me arrepiento de haberlo hecho
¿Que noble gesto podría calmarme?
¿Alguien podría ayudarme?
¡Si pudiera entretanto tocar una teta!
No sería gran cosa, pero algo sería, cuando tanto el pantalón me aprieta.
Me follaría una mosca
Que volando pasase
Si con ello aliviase
Mi mente tan tosca
En fin…… mas de lo mismo.
Ale adiós.
miércoles, 3 de septiembre de 2008
APRENDICES
.- ¿Y se la deja en el cajón?.- Si, todas las noches, bueno en realidad siempre esta ahí, yo llevo tres meses viéndola en el mismo sitio.
.- Venga tío pues mañana se la levantamos y al día siguiente se la devolvemos.
.- Ok.
Hablábamos de la pistola de su capitán, una Star modelo “S” de 9 mm que se fabricaba en Eibar en una empresa familiar muy conocida en el colectivo militar propiedad de un tal Bonifacio Echeverría que la fundó en los primeros años del siglo XX y se hinchó a vender estas y otras armas durante la guerra civil.
Mis otros dos contertulios eran “El Horacio” y “El Nono” (Este último se lo llevó la droga hace algunos años) compañeros míos del servicio militar que decidieron coger prestada la pistola de su capitán y darle un paseo por Albacete. La pipa salió del recinto militar de la base aérea de los Llanos en el fondo del macuto del Nono que iba conmigo de paquete en la moto.
Una vez ya en los bares el hierro iba de mano en mano haciendo las típicas poses y fantasmadas propias de unos criaturos de dieciocho años.. que si me abro la cazadora y te enseño la empuñadura… que si te apunto con sigilo sin que nadie nos observe.. que si pegamos un palo en una tienda… ¿¿Quéee??? ¡Qué si coño! ¡Que si pegamos un palo en algún comercio!...Ya empezábamos a cagarla, ya nos creíamos ser “El Pernales” o “El tempranillo” o alguno de esos... con la ayuda de las litronas y los porritos nuestras borrosas mentes emprendían el camino equivocado.
El comercio elegido actualmente es un taller de arreglo de zapatos y artículos de piel que hay en la esquina de la plaza del Padre Damián, pero en aquella época era una tienda de ultramarinos regentada por una familia apellidada Gil en la que por las tardes la madre pasaba sola gran parte del tiempo. Tan solo debíamos esperar en un lugar estratégico a que no hubiese ningún cliente, entrar con el pasamontañas puesto y vaciar la caja. Nada complicado, como mucho la operación duraría dos minutos y después a disfrutar del botín, que suponíamos no daría para gran cosa, pero suficiente para pasar unos días de juerga. El mas atrevido fue Horacio, el sevillano, que sería el ejecutor directo, el Nono le esperaría un poco mas adelante en una moto y yo montado en la mía sería el encargado de dar “el agua” desde otra esquina cercana.
¡Venga abuela mete la pasta de la caja en esta bolsa! ¡Rápido joder! ¡Que miras! ¡Que metas la pasta en la bolsa que te meto un tiro! ¿Pero que haces abuela? Me cago en Dios, abuela pero que me vas a daaar, hostia la abuela de los cojones…
Lo primero que hizo la abuela fue tirarle a la cabeza con los botes de las estanterías que mas le quedaban a mano (uno de ellos le alcanzó en los riñones) acto seguido se fue para el mostrador y cogió una barra de acero de 22 mm de esas estriadas que se utilizan en los forjados de la obras y se la tiro cuando este ya salía por la puerta. Los dos de fuera vimos la barra romper un cristal y a la abuela salir gritando “desgraciaaao le vas a robar a tu puta madre”
Aun hoy, doy gracias de que la cosa acabo así de cómica.
Lo que a nuestra edad nos parecía una abuela en realidad era un cincuentona, bastante ligera y con un par de ovarios.
miércoles, 23 de julio de 2008
EMPRESARIAS
Era la presentación de un proyecto realizado para una federación de mujeres empresarias de … que mas da. Al acto asistían algunas autoridades locales, las presidentas de las asociaciones provinciales, algún que otro cargo político a nivel regional y en general cualquier auto/invitad@ al acto y también un servidor que tenía su pequeño papel en la obra a cargo de la ponencia técnica de los desarrollos del proyecto (Ahí es ná).Este tipo de actos funcionan todos con el mismo patrón. Se escogen algunos nombres de una larga lista de consejer@ de.., secretari@ de …, delegad@de…, presidente/a de… y dependiendo del poder de convocatoria de los organizadores te van negando su asistencia al mismo amparándose en su apretada agenda a menos que estratégicamente sea beneficioso acudir o bien por necesidad fotográfica o bien por afán de protagonismo del invitad@/obligad@. El caso es que siempre hay un roto pá un descosío y actos de estos se consuman como churros por toda la geografía nacional durante todo el año. En cualquier otro episodio similar a los que he acudido, anécdota arriba, anécdota abajo todos han sido bastante normales y predecibles… la importancia de las bondades y beneficios que alcanzará el colectivo… el esfuerzo de la organización por cumplir los objetivos…el agradecimiento a tal o cual persona o entidad por su colaboración… el compromiso de futuro adquirido para no se que hostias… frases todas ellas gastadas hasta la saciedad y que inclusive un pobre analfabeto como yo es capaz de repetir si se tercia la ocasión…
¡Con las horas que echa mi hija en to esto de la federación y lo poco que se lo reconocen! Me susurraba al oído la madre de la presidenta en los preliminares del acto. ¡Si se está quedando hecha un fideo de tanto viaje! Me volvía a farfullar al oído mientras los 100 kilos de peso de la hija no dejaban formar en mi retina el fideo que comentaba la señora madre. ¡Fulanita lo esta haciendo muy mal en su provincia, no hay mas que ver como va vestida, para saber como lleva la gestión! Me aseveraba otra asistenta en el vino ofrecido al finalizar el evento. Hasta me enteré de que una que yo no conocía no había podido asistir porque le acababan de inyectar botox en la zona de los ojos...aaayyy la mare...
Aquello parecía una secuencia Almodovariana. Cuestiones todas estas que, siendo justos podrían extrapolarse a las comentadas por los varones en cualquier otra jornada, pero que en esta ocasión tratándose de féminas diferían un poquito de los banales comentarios sobre fútbol o tías que profesa mi género y que tanto aborrece el contrario.
Observando la caterva de emprendedoras empresarias, progresistas, feministas y demás “istas” del panorama nacional ya les falta menos para su anhelada igualdad, aunque quizás algunas no solo nos han igualado sino que más bien nos han superado con su esfuerzo diario por hacer lo que nosotros ya hacíamos sin necesidad de joder a nadie.
martes, 22 de julio de 2008
ASOMADO
No, no se trata de que el “Soma” asimilado por mi cuerpo durante tantos años me haya dejado en un perenne estado de niebla mental… digo, que asomado a mi ventana veo la vida pasar.Yo suelo hablarle a las cosas. Por ejemplo, después de un largo viaje en moto cuando la guardo en el garaje, le doy unas palmaditas en el respaldo del asiento del copiloto y le agradezco lo bien que se ha portado, al ordenador le agradezco el final de una gratificante jornada de laboro, a una planta que crece con soltura, una estantería que soporta un gran peso durante años, al coche, a la bicicleta… Los vehículos y cualquier otro tipo de objeto necesitan de nuestro cariño y de nuestros cuidados para que su vida útil junto a nosotros les sea más agradable, nos duren más y nos den los menos problemas posibles. Por eso yo les hablo a los objetos inanimados que comparten mi existencia.
Por todo esto no me sorprendió nada que el otro día mirando por la ventana escuchase a un vecino hablarle a su coche.
¿Qué te pasa cabrón? ¿Otra vez igual, hijo de la gran puta? ¿Acaso no te compré una batería del Carrefour el año pasado? ¿Es que no te eché por encima un leuro de agua hace dos meses? Me cago en tu puta madre que no gano pá echarte gasolina. Menos mal que no te he pagao el seguro, que total pal apaño que me das. Lastima del dinero que tiré hace cinco años en recauchutarte las ruedas delanteras (puntapié en la rueda).
Al tiempo, una abuela que pasaba con los nietos voceaba a uno de ellos, ¡Borja mira por donde pisas, que le tiras las cosas al señor! Y seguían acera adelante sin que el señor se percibiese que el niño le había dado una patada a un cacharro con tornillos y algunos se colaban por la alcantarilla.
¡Con el trabajo que me dio ponerte el alerón trasero que compré en la chatarrería! ¡Me cago en la puta! Voceaba el otro mientras abocardaba las tuercas de la tapa del filtro intentando aflojarlas con unos alicates. ¡Tus muertos! ¡Si hasta te llené el radiador de agua mineral en el ultimo calentón! (puñetazo en la aleta).
Una pareja de yonkis de camino hacia su dealer le quitaron un puñado de CD`s sin que este se percatara atareado como estaba en sus precarias labores de mantenimiento ¡La madre que…! ¡En que mala hora! ¡Vamos que…! ¡Después de darle al bocas 300 leuros pá que me “consiguiera” unas llantas!
Justo antes de meterme en casa veía como un Cocker Spaniel que hacia su ronda matutina se meaba en el asiento del conductor que reposaba encima de la acera. Mientras, el otro seguía su particular monologo con la cabeza metida en el hueco del motor ¡Me cago en…! ¡Anda quegggque…!
Relajado por tan real visión de la cotidianeidad del barrio cerré mi ventana y baje a por mi coche. Una vez dentro de él acariciando con la mano el salpicadero le comenté; Tranquilo que tiene que haber de tooo pá poder comparar.
jueves, 17 de julio de 2008
RICARDO ARDIENDO
Buscando una información en la red que nada tenía que ver con este tema, Google me ha mostrado una entrada con el título que os escribo y me ha venido a la mente toda una retahíla de recuerdos. Recuerdos en los que aparecemos Ricardo (el Richar que diría un gitano) y un servidor, lógicamente haciendo lo mejor que sabíamos hacer por aquellos tiempos, reírnos, desfasar y volver a reírnos.Ardiendo no era su segundo apellido, pero así lo rebautizó su amigo "Chucho" (Fernando Alfaro) el de los "Surfin Bichos" en alguna de sus canciones. Como mínimo dos de ellas creo que están dedicadas a él y concretamente “Magic” fue escogida por La revista Rolling Stone para incluirla en la lista de las 200 mejores canciones del Pop Español. A nuestro Ricardo, no al de las letras de canciones o recuerdos sino al de carne y hueso, lo marchitó la heroína y se lo llevo el sida como a tantos otros en la mitad de la década de los 90 cuando seguramente rondaba cercano a los treinta. Desde el infierno (el cielo era demasiado aburrido para él) nos estará observando descojonao y seguro que ya ostenta un buen puesto ganado a pulso dentro de la jerarquía demoniacal cosa que por otra parte nos vendrá de perlas a todos los demás cuando nos reunamos con él.
Un abrazo Richar.
lunes, 7 de julio de 2008
BAJO EL SOL ABRASADOR
El sargento Andrew y su caballo se estaban derritiendo por el fuego junto al abrevadero. La pamela de la señorita Nancy, se fundía junto con su cabeza que ya empezaba a desaparecer hombros abajo. El tiroteo era ensordecedor, la gente gritaba y corría hacia todas las direcciones y el descontrol junto con el pánico se apoderaban de aquellos pobres seres. El general resistió como pudo el impetuoso ataque de los apaches, pero finalmente, también el rifle que levantaba orgulloso en su brazo izquierdo empezó a deshacérsele manga abajo.
Spiderman pudo entrar montado en un camión de butano y recuperar al cocinero con algunos clicks de Famobil, pero ya nada pudo hacer por la Srta. Nancy que solo era una masa de plástico humeante. En el exterior Cochise y algunos soldados medievales del Exin Castillos seguían mermando las tropas estadounidenses.
Por mi parte, yo estaba tan metido en la situación, que en el balcón de mi casa le había prendido fuego a mi fuerte de COMANSI, ¡¡¡Gran putada!!! Mereció la pena, menuda batalla.
jueves, 19 de junio de 2008
DE TESOROS BEREBERES
Allá por el año 930 Abderramán III (Abd al-Rahman) proclamó el califato de occidente también conocido como el califato de Córdoba y la Hispania Árabe (Al-Andalus) ya ocupaba más de media península. Por aquel entonces Alcaraz (Al-Karas) era una de las poblaciones más importantes de la comarca y Albacete (Al-Basit, la llanura) era un asentamiento de los toscos bereberes que fueron la avanzadilla de la invasión islámica.Elche de la Sierra (Batistania) era paso obligado a las minas de plata, cobre y azufre de la zona, desde los centros comerciales de los puertos levantinos. Perteneció en esta época primeramente al Reino de Todmir, que se extendía por el sur de Albacete y las provincias de Murcia y Almería y más tarde a los Reinos de Taifas de Denia y Murcia.
Fue allí, en Elche de la Sierra donde se forjó el rumor de que en una montaña cercana al pueblo los árabes habían instalado una pequeña y escondida fundición para la transformación en lingotes y algunos utensilios del oro de las joyas y monedas provenientes de sus saqueos ibéricos. En su huida ante la reconquista cristiana no tuvieron tiempo de cargar con todo y dejaron parte de los almacenes socavados en la roca repletos de tan preciado material. El rumor corrió de padres a hijos durante siglos y aunque fueron muchos los que intentaron dar con el lugar exacto de la fundición jamás nadie encontró rastro alguno del oro ni de nada que se le pareciese.
Ya en el siglo pasado, en uno de esos días donde tras años de ver las cosas en el mismo sitio a alguien se le ocurre cambiarlas, un escribiente del ayuntamiento enfrascado en la tarea de trasladar papeles y archivadores de unas estanterías a otras encontró algunos documentos y planos que hacían referencia a la historia del pueblo en la época que os he comentado. Su curiosidad y su debilidad por devorar toda clase de libros y novelas le hizo ojear más detenidamente algunos de estos escritos y entre ellos encontró un legendario romance del siglo XVI del cual os muestro el siguiente fragmento;
Mucho tiempo aquí pasaron,
el bereber y el moro,
saqueando nuestras tierras,
y robándonos el Oro.
Una a una las monedas,
una a una las joyas,
nos dejaron los calzones
y poco para la olla.
Tanto fue lo allí fundido,
que no pudieron llevarlo,
quedó para quien lo busque,
y sepa bien encontrarlo.
Cuatro lanzadas de arco,
de la peña de la muela,
separan hacia el oeste,
al pobre de su riqueza.
El escribiente, que así era como aún llamaban a lo que ahora sería un secretario o administrativo municipal, indagó más en esta leyenda y reunió los datos que creyó suficientes como para aventurarse a situar geográficamente la nombrada “Peña de la Muela” e intentar un día desplazarse y ojear los montes en busca de alguna prueba que reforzara un poco más lo que había leído. De iluso soñador tenía poco, por lo que sus indagaciones eran mas una sosegada curiosidad que una desesperada búsqueda grialesca.
El día señalado llegó. Metió en un zurrón un trozo de queso, media hogaza de pan y una botella de vino y se alejó del pueblo hasta donde el creía que se encontraba el promontorio. Anduvo por los montes cercanos recorriendo la serranía sin demasiado acierto en su misión hasta que ya entrada la tarde decidió sentarse al lado de un collado a comer algo y descansar. La comida tardía y media botella de vino le dieron el sopor necesario para que decidiese trasponerse un poquito tumbado a la siesta bajo la sombra de un pino. Cuando se despertó empezaba a ocultarse el sol y emprendió el camino de vuelta cascándose la media botella de vino que le quedaba. Muy poco después se le juntó lo agreste del camino, la poca visibilidad y el vino para que en un tropiezo rodase por una loma con la mala fortuna de golpearse con una roca en la cabeza. Allí, en medio del monte, inconsciente, pasó la noche.
El sol del amanecer que calentó su rostro le despertó y cuando aturdido se incorporaba para encaminarse hacia el pueblo un destello en unas rocas cercanas llamaron su atención. Cuando se acercó a mirar, lo que observó le sacudió todo el cuerpo dejándolo perplejo. En algunas grietas de un corte de la montaña había algunos regueros secos por donde se había filtrado el agua de las lluvias y mezclado con la tierra también seca había un polvillo dorado. Cogió lo que pudo con las manos lo echó en la botella que llevaba y salió disparado hacia el pueblo.
Conocida en el pueblo era su afición por el vino y famosas sus borracheras. La noche anterior le habían estado buscando sin demasiado ahínco porque todo el mundo daba por sentado que se habría quedado dormido en cualquier corral. En el viaje de vuelta la botella se le rompió dentro del zurrón y los pocos que le escucharon solo acertaron a ver una persona desaliñada, que olía a vino, con una brecha en la frente rodeada de sangre seca y en la palma de su mano unos trozos de vidrio, tierra, piedrecillas, migas de pan y algunas partículas que brillaban que podrían ser cualquier cosa.
Aunque algunos conocían de oídas la quimera de la fundición de los árabes la aventura del escribiente solo dio para unos meses de mofa y chascarrillos.
Se llamaba Vicente Coronado Robles, murió a la edad de 94 años en Albacete el 31 de diciembre de 1977, su mesita de noche rebosaba de novelas del oeste de Marcial Lafuente Estefanía.
Era mi abuelo materno.
lunes, 16 de junio de 2008
ENCERRADO
Allí sentado, mirando anodino los asépticos azulejos del interior no sabes cuanto tiempo llevas encerrado entre esas cuatro paredes. El pequeño ventanuco apenas deja pasar una triste luz como embajadora del frío y gris día que debe de hacer en el exterior.Nada al alcance de tu mano que te acerque a la realidad, un periódico, una revista vieja, aunque solo fuese un triste folleto con precios de electrodomésticos.
Los minutos pasan y aprietas cada vez con más fuerza la frente contra las manos. Los codos que descansan sobre las rodillas ya empiezan a resentirse del peso de tu cabeza.
La situación se hace cada vez más angustiosa, solo aquellos que pasan por circunstancias similares en la vida pueden llegar a entenderlo a la perfección. Tu cabeza busca soluciones inmediatas y al mismo tiempo en tu frente empiezan a aparecer unas finas gotas de sudor.
¿Debí de cambiar ciertos hábitos?
No sé, supongo que sí, que resulta lógico, que eso hubiese ayudado.
Finalmente te incorporas y mientras tiras de la cadena sigues pensando aquello de…¿Y si fuese verdad eso de los cereales y la fibra y las demás chorradas?
viernes, 6 de junio de 2008
ESTÁ AQUÍ OTRA VEZ
Anoche cuando me acostaba me pareció ver de nuevo su imagen reflejada en el espejo del armario del dormitorio. Hacia tiempo que no la veía, o mejor dicho, hacia tiempo que su espíritu no me hostigaba angustiándome y rememorando continuamente aquel irremediable instante. La tenue y efímera luz de su espectro siempre se presenta en el momento menos esperado para avisarme de que aun sigue ahí, que aunque yo pretenda olvidar lo ocurrido ella no dejará que me salga con la mía.Al poco de morir se me presentaba en el espejo retrovisor cuando conducía de noche, tan solo unas décimas de segundo, las suficientes para percibir la sensación de una descarga eléctrica que a poco que me descuidara podría terminar en un accidente. Hacía notar su presencia en el fugaz reflejo de un nocturno escaparate, dibujaba su silueta en el vapor de la ducha. Largas noches en vela sufriendo un famélico despertar tras sentir su presencia que hurgaba en mis pies. Incluso una vez creí percibir que me miraba a los ojos. En medio de la noche a los pies de mi cama su cara dibujada por una etérea neblina amoratada parecía querer atravesarme con la mirada.
Ya ni siquiera recordaba que la tengo enterrada en el patio.
No pude evitarlo, no fue culpa mía, ella siempre hacia lo que quería, siempre estaba fuera, cuando coincidíamos me ignoraba, cuando ponían en la TV algo que me gustaba se iba a otra habitación, era un desplante tras otro.
Aun así yo no tuve la culpa de que ella se me echara encima al hacer marcha atrás con el coche en el jardín, la rueda izquierda le crujió su todavía joven caparazón. Me han dicho en la terapia que lo mejor para estos casos es sustituirla por otra. Esta misma tarde me acerco a una pajarería y me compro otra tortuga.
miércoles, 28 de mayo de 2008
DE AMORES MANCHEGOS
De vez en cuando me gusta desplazarme hasta algún pueblo cercano y pasear por su rural periferia fijándome simplemente en los bancales, en los árboles y en las casas, sin mayor aspiración que la de relajarme y respirar un poco de silencio.Hace poco en una de estas escapadas, paseando entre un grupo de casas derruidas en el manchego pueblo de “El Masegoso” atrajo mi curiosidad un trozo de vieja postal que sobresalía debajo de media teja, en el suelo, entre cañas de un antiguo techo, escombros, trozos de muro de adobe y alguna que otra pata de mesilla de noche de las de hace 60 años. La postal era una imagen de la calle de Alcalá en Madrid y aunque su estado era muy precario podía leerse su contenido con total claridad. El remitente era un tal Alejandro Díaz Márquez y la destinataria una tal Maria Luisa Cortés Jiménez. Lo que leí en su reverso me dejó tan impresionado que decidí indagar un poco sobre los protagonistas del curioso documento postal.
Mientras me tomaba un café pregunté en el bar de la plaza por los nombres que aparecían en la postal enmascarando mi interés con la posible compra de algún solar en el pueblo;
.-Pero ahí no vivía ese que usted dice, eso era de los Cortés y murieron hace ya muchos años, se quedó la hija sola y murió también hará unos 20 años.
.-¿Una tal Maria Luisa?
.-Si, la Luisa. Eso quien mejor te lo dice es el Benito, ese que esta sentao ahí en la plaza.
Pagué mi café y me fui a hablar con el Benito. Un abuelo de unos noventa años que estaba tomando el sol sentado en un banco de la plaza del pueblo con su boina y su garrota. Me presenté, le dije que me habían indicado en el bar que quizás podría ayudarme y tras una breve introducción la conversación ya transcurría por donde a mi más me interesaba;
.-El padre de la Luisa tenía muchas tierras, eran de los más ricos de por aquí. Cuando la guerra civil el mandaba mucho en el bando nacionalista y entones hicieron mucho dinero. El Alejandro era maestro, de una familia muy humilde pero muy buena de aquí del pueblo. También cuando la guerra lo reclutaron los nacionalistas y se tuvo que marchar y nunca volvió, lo mataron los republicanos en Madrid.
.-¿Pero eran novios el Alejandro y la Luisa?
.-Que vaaa, la Luisa era la única hija de los Cortés y no creo que el padre quisiese a un maestro escuela como yerno, en aquellos tiempos los maestros pasaban mas hambre que los perros. La Luisa murió soltera la pobre.
.-¿Pero entonces….?
Ante la contradictoria versión del Benito le conté mi hallazgo, le dije quien era el remitente y quien era la destinataria. Cuando terminé de leerle el contenido, el abuelo se quedo fijamente mirándome a los ojos y pude ver como una lágrima resbalaba por su mejilla hasta la solapa de la chaqueta. Justo entonces otra lagrima mía hizo lo propio yendo a caer encima de la postal. Valiente corazón el de Alejandro que me usó después de tantos años para que en su pueblo por fin alguien supiera la verdadera razón de su marcha al frente.
“Amada Maria Luisa, poco tiempo tengo para contarte todo lo que te quiero, son tantos días ya sin verte que lo que más deseo es que todo esto termine, pueda regresar al pueblo cuanto antes y estar junto ti.”
“Mucho tiempo ya ha pasado
y mi corazón no descansa
de mí amada la añoranza
lo tiene bien atrapado.
Siglos y siglos yo muerto
mi amor permanecerá
jamás se terminará
lo que empezó a nuestro encuentro”
“En Madrid a 14 de febrero de 1938”
lunes, 26 de mayo de 2008
SI PADRE, ESTAN MUY BUENAS
Acababa de salir de una reunión de trabajo en el gaditano barrio de San Lorenzo. Subía por la calle Lagasca y para el que nunca ha estado por esos barrios de Cádiz, deciros que por sus callejuelas apenas caben un vehículo y un viandante al mismo tiempo. Cargado con portátil, maletín y demás aparejos, me encontré con unos escalones de mármol blanco que me venían de perlas para sentarme un momento a pedir un taxi. Los escalones pertenecían a la iglesia de San Lorenzo y su pórtico me ofreció el fresco cobijo necesario mientras esperaba al vehículo que me llevaría de vuelta al hotel.Casualmente ese día llevaba puesto un traje gris y una camisa negra sin corbata (todo de Armani, claro está, porque yo lo valgo). Cuando me metí en el auto, el taxista estuvo un rato sin hablar pero como el tráfico no nos dejaba avanzar demasiado, a los pocos minutos preguntó;
¿¿¿¿???? Tardé un poco en hilar, pero como los gaditanos tienen fama de guasones me permití el lujo de contestarle a mi manera;
Si hijo, vengo directamente del vaticano, habéis tenido mucha suerte aquí en Cádiz, pero por favor no me llames padre, me hace sentirme un tanto extraño, ciertamente no estoy acostumbrado, mi trabajo es poco menos que el de una especie de secretario administrativo de la iglesia. Mi nombre es Mateo.
¿Suerte dice? ¿Por qué?
En la iglesia de San Lorenzo, donde me has recogido, estaban haciendo unas obras para meter unos tubos de calefacción hacia las habitaciones interiores y han descubierto un antiguo sótano que se tapó en la guerra civil. En principio no había nada en él, pero cuando ya lo iban a rellenar de escombro para sellarlo definitivamente un operario se dio cuenta de que por las rendijas de los ladrillos de otra puerta tapiada de la misma estancia circulaba una corriente de aire. Al quitar algunos de los ladrillos para asegurarse de si había que rellenar mas huecos han encontrado un mausoleo.
¡Hooostiaaas! Perdón, ¿Pero esto parece de película? ¿Pero que me está contando? ¿Y qué había dentro?
En el mausoleo hay unos restos humanos que en un primer momento se pensó que pertenecían a un obispo muy importante de Cadiz, pero finalmente son de una familia igualmente importante de la que no puedo revelar todavía su identidad.
¿Y la suerte?
Los restos pertenecen a un varón adulto y a un bebé de unos meses que las pruebas de ADN revelan que son padre e hijo.
Aaaaaahhh.
En ese momento el vehículo se detuvo en la puerta del hotel y justo cuando pagaba el importe de la carrera pasaban dos pibones a escasos centímetros de nosotros.
¡Estan guenassss las gaditanas! Le dije mientras nos despedíamos.
jueves, 8 de mayo de 2008
DEL CALIBRE 22
¿Dónde Andas?Estoy a unos 15 minutos, en un semáforo ¿Y tú?
En casa, estaba leyendo y me he puesto muy subidita.
¿Qué me cuentas? ¿Y lo vas a solucionar sin mí?
Depende de si encuentras un atasco o llegas a tiempo.
¿Qué llevas puesto?
Una camiseta de tirantes de Calvin Klein y el tanga que me regalaste de Victoria’s Secret que se esta empezando a mojar demasiado.
Cuelgo que casi atropello a uno con una Derbi Variant. Espérame.
Aparqué tan aprisa que oí crujir el paragolpes del Ford Fiesta de delante y el del BMW del año del porcón del vecino. Cuando subía por las escaleras ya llevaba mi arma casi a punto.
Wendy me había visto por la ventana y me esperaba detrás de la puerta pero la abrí tan efusivamente que le metí con el picaporte en el costado y casi al instante le salió un moratón. Se quejó, me disculpé y le puse la mano en la nuca dándonos un morreo de esos que nuestras lenguas mas que lenguas parecían el pulpo de “20.000 leguas de viaje submarino”. Empezó a palparme la herramienta por encima del pantalón y la agarré del culo con las dos manos y como lo que mas cerca quedaba era el baño me la lleve al jacuzzi que aunque estaba vacío podría servirnos para nuestros carnales propósitos. No calibré el peso extra que portaba y al intentar postrarnos en el improvisado lecho se golpeó con la cabeza en la jabonera, pero el seco “Croock” que oí debió ser del plástico de la misma porque ella me siguió magreando e intentando desabrochar los botones de los vaqueros. Como la posición en que se había quedado era la idónea metí la cabeza entre su sexo y a la primera inspiración de sus humores la erguí raudamente preguntándole ¿Se te murió algo ahí adentro? Espera, me dijo y de un salto se sentó en el bidé mientras yo me desnudaba. Ya de paso me di unas aguas yo también, que después de todo un día meando por ahí seguro que ella me lo agradecería muy bien. Una vez lavada la rosa y enjabonado el aparato, la punta parecía una bola de billar, dura y brillante. Continuamos con los besos y ella se arrodilló para coger con sus manitas los 22 cm. del cañón que más le gustaba (22 cm. jajajajaja jajajaaja jajajajajaja haaaaaay que me parto, pero como el que escribe soy yo, pongo lo que me da la gana, ya sabemos que son solo dieciocho, jajaja ajajajaj aj) en fin, sigamos ¿Por donde iba? ¡A si! por lo del peaso de miembro, erguido, venoso y brillante que tanto le gusta a Wendy.
Mientras ella enjuagaba con su lengua todo aquel material, yo me apoyé en el lavabo de cerámica de Kent que compramos en California, Wendy seguía trabajando con tanta avidez que no pensé que las escuadras que sujetaban el lavabo fueran tan débiles y acabaron por no soportar la presión de nuestro juego derrumbándose tras de mí ¡Que putada! Estábamos tan calientes que aquello no nos paró y entre los trozos de loseta, cemento cola y cepillos de dientes seguimos procurándonos toda clase de requiebros amatorios. Por fin pude alcanzar el tesoro de Wendy y meterle la lengua hasta sacársela por el ombligo. Ella se arqueaba de placer mientras yo empezaba a sentir un desagradable escozor en el ojete. Con el movimiento me estaba dando con un trozo del desagüe que quedaba en la pared y cuando miré había hasta unas gotas de sangre resbalando por el PVC ¿Qué importaba eso? seguí hasta que decidí penetrarla por detrás apoyada en la pared de la ducha y con el empuje que le propinaba a cada envite se agarró sin darse cuenta en la cortina del baño. Mi pene salía y entraba una y otra vez de su lubricada flor hasta que la cortina y la varilla que la sujetaba nos envolvió a los dos justo cuando nos corríamos como hechizados sin importarnos lo mas mínimo el resto del mundo.
Al levantarme pude ver en el espejo mi ojo morado por el golpe de la varilla de la cortina.
Wendy me dejó hace unos meses, dijo que follar lo que se llama follar le gustaba, pero para deportes de riesgo ya estaba el Puenting.
Desde entonces no he vuelto a hacer el amor. Para la próxima pensaré en comprar algunos juguetes eróticos que seguro me salen mas a cuenta.
viernes, 25 de abril de 2008
EL CURSILLO DE NATACION
Al poco tiempo de tomar la comunión vestido de marinerito y toda esa parafernalia, desde el cercano pueblo de Pozo Cañada vinieron a vivir a mi bloque una nueva familia. El Papá, la Mamá y una linda parejita de vástagos, ocuparon el bajo derecha por unos cuantos años. El padre, el Sr. Wesler, Ray Wesler, era todo un personaje, regordete y colorao le gustaban las tías mas que a un tonto un lapicero, putero y bebedor siempre recordaré de él las canciones inventadas que entonaba cuando nos llevaba a su hijo y a mi en un SEAT 850 color cagueta a la parcela que tenían en la carretera de Jaén, “El capuuullo moraaaaooo” tarareaba alegremente mientras nosotros nos mirábamos de reojo sonriendo en el asiento de atrás. A mitad de camino paraba en el bar “La jaula” se aplicaba un anís o un coñac y continuábamos ruta. La madre, la Sra. Wesler era la típica ama de casa entregada a sus quehaceres domésticos sin nada que resaltar de ella a no ser si acaso su falta de información de todo lo que acontecía a su alrededor o su interés porque así lo pareciese. La hija mayor, Karen padecía una deficiencia mental que le hacía morderse fuertemente el pulgar de la mano derecha cuando se emocionaba por algún acontecimiento tan banal como el simple encuentro con un vecino en la escalera. Leonard el hijo, me metió de lleno en eso de fumar pitillos de “Mencey” un tabaco negro muy barato que te inundaba los pulmones del peor de los alquitranes. El caso es, que cuando llegaba la primavera, Leonard le quitaba a su padre las llaves de la parcela y nos íbamos en las bicicletas a hacer las cosas propias de los nueve o diez años. Coger lagartijas, ponerle a la guita del zompo una moneda de dos reales, disparar con un rifle de plomos y quitarle los guardabarros a nuestros medios de locomoción.El cursillo de natación lo hicimos solos, ni monitor ni hostias. Un monitor ¿eso qué eeehh? En una piscina con el agua del año anterior, con sus dos metros de profundidad, llena de bichitos zigzagueantes y con nuestros calzoncillos blancos de la marca “Abanderado” (bueno, blancos menos un rodal amarillo). Unos cuantos largos al estilo perrete y después nos tumbábamos en el césped a contemplar el cielo azul, los gorriones y el verde de las copas de los árboles mientras nos secábamos y nos fumábamos a medias un pitillo.
¿De ande vienes? Preguntaba mí madre a mí regreso.
Pos ná mama, daquí atrás.