viernes, 28 de marzo de 2008

LEARNING TO FLY

Sus torneados ojos marrones apenas se reconocen detrás de su impenetrable flequillo. Siempre me he preguntado como puede estar tan atento a todo lo que acontece a su alrededor, yo sería incapaz de coscarme de nada con semejante cortina de pelo tapándome la visión, pero él, no solo permanece avizor, sino que además es capaz de seguir con la cabeza a un mosquito que pase volando cerca de su espacio mas inmediato.

Su pequeña estatura y su corta edad (5 años) no son impedimento para que se suba a todo lo que está a su alcance, las sillas, las mesas, los sofás y el pollete de las ventanas suelen ser sus objetivos más deseados. Su agilidad y su fuerza se desarrollan por instantes gracias a esa inquietud que le genera la curiosidad de su corta edad, la ambición empleada en la exploración de todo lo que le rodea le convierte sin apenas darse cuenta en un decatleta en miniatura.

Fue esa misma curiosidad la que en un soleado día que me encontraba absorto en uno de esos zafarranchos higiénicos en el hogar no advertí por unos instantes que cerca de la ventana abierta permanecía un sillón que había desplazado de su sitio para la mejor realización de las tareas marujiles…. Tan solo un segundo de descuido fue necesario para la tragedia.

Sus ansias de descubrimiento le empujaron sin pensarlo a trepar hasta la ventana y yo que en ese descuidado momento me encontraba de espaldas a ella tan solo pude escuchar un fuerte “CLOOON” seguido de un largo quejido proveniente de lo más hondo de su joven garganta. Ni siquiera me asomé. En unas milésimas de segundo comprendí lo que había pasado y salte desesperadamente por encima de los obstáculos que me impedían el acceso a la puerta de la casa y bajé los escalones de cinco en cinco hasta el portal y cuando abrí la puerta de la calle lo que vi, fue lo que me temía… su pequeño cuerpecito permanecía tembloroso tumbado en la acera sin siquiera poder emitir sonido alguno, me arrodille ante él para cogerlo delicadamente y en mi ademán de alzarlo para su traslado le arranque otro quejido que me inundo el alma de una tristeza infinita.

Postrado en la mesa del quirófano palpaban una y otra vez su cuerpecito en busca de las lesiones ocurridas…en los repetidos cruces de miradas siempre encontraba el mismo movimiento de cabeza del facultativo…de izquierda a derecha.

¿Nada?
Nada.
¿Ni siquiera una pata se ha roto este cabrón?
Nada; me respondió el veterinario.

Lo único que estaba era cagao de su experiencia voladora, se había caído (o tirado) desde un primer piso a la calle, pero cuando volvíamos en el coche, el hijo de puta ya se ponía en pie en el asiento para asomarse por la ventanilla y al llegar a casa aunque cerré la ventana tan solo tardó unos segundos en volver a subirse al pollete de la misma.

Es un “West Highland Terrier” blanco, simpático y despistao, muy despistao, otro día por la mañana cuando cruzaba la calle lo golpeó un coche , por la tarde ya se meaba en las ruedas de los demás sin acordarse de que ese gran “monstruo metálico” casi acaba con su vida hacía tan solo unas horas.

Simpático, despistado…que lindo perrito ¿A ver si va a ser que está como una puta cabra?

Ea pos eso será, Dios los cría y ellos se juntan.

martes, 25 de marzo de 2008

ME SUPO MAL

Ella no quiso reconocerlo pero lo nuestro ya no funcionaba, nuestras veladas ya no ofrecían la insolencia de antaño. Los domingos por la tarde tampoco mejoraban, cambiábamos una y otra vez y nada… aquello no se arreglaba. A medio día, por la noche, siempre igual, nada nos satisfacía…

Vestida de negro, olvidada en un cuarto, cubierta de polvo… de ese polvo que vuela entre el rayo de luz robado al sol por una rendija de la carcomida ventana. Junto a una colcha vieja de mi abuela. Frente al marco dorado con la fotografía de mi comunión, allí se quedó…

Como ya os comenté hace poco me enamoré y finalmente me compré otra, y claro a esta tuve que dejarla en el trastero… ¡Me supo mal, peeero!

Como diría algún Heredia ¡Asin es la vida!

martes, 18 de marzo de 2008

EL MELGO, EL CHIFARRA Y EL MARRANO

Cualquier oriundo de Albacete sabe donde se encuentra “El Cerrico”. Es un antiguo barrio al lado del también conocido “Las seiscientas”, ambos habitados por gente humilde y trabajadora que conviven entre chorizos, maleantes, camellos, drogadictos y alguna puta que otra. Básicamente como en cualquier otro barrio de la ciudad. ¡Que hasta en los mejores distritos encontramos de todo lo anterior oiga!

Los personajes del título de arriba son tres hermanos gitanos que viven a caballo entre la cárcel de “La torrecica” y su barrio.

“El melgo” el menor de estos tres hermanos nunca ha destacado por nada en particular, vive a la sombra de los otros dos y lo único que acertaba a maquinar el solito era hacerle creer a algún pardillo que pasaba chocolate y entrar en un estudiado portal con el dinero saliendo por una ventana o una puerta trasera. Cuando no era un pobre inocente el que le preguntaba por alguna sustancia prohibida su frase favorita era “no me queda ná, si fueres venío en antes”.

El de en medio, “El Chifarra” se llama Manolo. Es el más “espabilao” de los tres, fue, en otros tiempos, uno de los principales camellos de caballo que salieron de la escuela del “Bar Colón”, junto con “el moro”, que no era moro, que era gitano, pero se apellida morales, “el juanra”, “el cande”, "el chino", "el modes" y otros cuantos que dan para otras muchas historias. Entrar en la casa del chifarra o en la de algunos de estos personajes era entrar en otro mundo totalmente surrealista, la escena de la niña de trainspotting pude llegar a vivirla una docena de veces aunque por suerte nunca terminó igual que en la película.

Y por ultimo, el mayor de ellos, “El Marrano”. Cuando teníamos 12 o 13 años nos quitó a mi amigo Juan y a mi, sendos relojes a punta de navaja en el conocido parque de “Los jardinillos”. Para que os hagáis una idea imaginaros enfrente al mono malo de “El planeta de lo simios” diciendo; ¡Darme los relós o los rajo! Y nosotros claro esta, se los dimos.

Entrañables personajes como los de cualquier ciudad del mundo o los de cualquier novela de ficción, pero estos con una graciosa peculiaridad, son manchegos, son reales y viven en mi ciudad.

Corpulento, bien carado,
patillas bajas de barba cerrada.
De mejillas abultado,
de color robusto y frente holgada.

Pelo negro y corto,
ojos garzos, serio de nariz.
De viruelas picado el rostro,
avizor y alerta siempre a un desliz.

Leyendas corren por la serranía,
donde al bandolero, todavía…
Se le mira con cierta clemencia e incluso simpatía.

PD: Por cierto, si yo no soy un bandolero ¿Por qué tengo este pedazo de trabuco? Jaaajajaaaaaa jaajajaaaaajaja aaaiiin que me troncho

lunes, 10 de marzo de 2008

FLECHAZO

Cuando la vi supe que quería pasar el resto de mi vida con ella, el corazón se me salía del pecho, latía tan fuerte que llegué a asustarme, era perfecta, jamás había visto nada igual. Desde ese mismo instante me enamoré, lo que sentí fue muy profundo…

Tenía todo lo que yo podía desear, pantalla de 60”, TDT, tecnología LCD, Pixel Plus HD….

miércoles, 27 de febrero de 2008

DE IDEALES CONTEMPORANEOS Y OTRAS LIDES

Abrir una puerta y dejarles pasar, cogerles las bolsas del mercado y subirlas al tercero, dejarles tu asiento en el metro…

Les hace falta tu comprensión en los días más difíciles de cada mes, tu aguante, tu templaza, tu serenidad…

Les encanta que les regalen el oído revelando sin caer en la cursilería su belleza o en su defecto, su no excesivo volumen corporal.

Les hechiza que les traten con la sutileza que exige una mariposa o en su defecto con el mismo trato que precisa un tierno gatito, un cachorrillo de Cocker, un polluelo amarillo, un Yorkshire…

Les complace su ganada independencia, su espacio vital que acompañan de su más selecto grupo de afines, el grupo con el que comparten las más íntimas confesiones, el grupo con el que se desahogan de tanta incomprensión.

Les sorprende la atención que prestas a sus comentarios con afanoso gesto de interés e inusual impresión.

Les satisface el reparto de las tareas domesticas, el apoyo, la colaboración y el mayúsculo empeño que despliegas en ellas.

Les desarma el número de orgasmos que se pueden llegar a conseguir con una divertida, sana e higiénica vida sexual.

Les iguala ocupar ese estatus de poder ejecutivo en el trabajo, un alto cargo, con sus reuniones, sus comidas de trabajo, su toma de decisiones, su ordeno y mando…

Les pone que estés en forma, que te cuides, que vayas al gimnasio, que luzcas una esbelta figura.

Les hipnotiza que les recompensen cualquiera de sus virtudes con agasajos inesperados… una cena de las de velitas y un buen vino de la Ribera del Duero, una prenda de vestir, una joya, un deportivo, una canción, unos zapatos caros, un poema, un viaje…

¡Nos ha jodío mayo con la flores!…pos claro que a los tíos nos encanta que nos traten asín

¿Y a quien no?

miércoles, 20 de febrero de 2008

NO TUVE TIEMPO

Si hay miedo, hay respeto; solía decir. Así era él, siempre entre putas y camellos, dominando a la perfección los gestos y el lenguaje de la noche, el lenguaje de garitos oscuros, de drogas y de alcohol, de dinero sucio, de macarras….

No tuve tiempo de agradecerle tantos y tan buenos momentos que pasé con él. Momentos de risas, de cervezas, de Jack Daniel`s, de interminables charlas sentados en taburetes detrás de la barra de incontables garitos. Su contagiosa sonrisa, su desfasada verborrea, su afán por expresar con palabras poco acertadas lo que no sabía explicar…..

Me hubiera gustado mucho mostrarle mi más sincera admiración por la forma en que siempre entendió nuestra amistad. A menudo me presentaba como su hermano, un hermano de esos que se forjan en las bandas callejeras, un colega, un fiel soldado, un amigo…Una especial adaptación del honor, ese honor que jamás dejaría abandonado a su suerte a su colega pero que sin embargo permite pegarle una paliza a un niño, a un anciano, a un perro….. a tu mujer.

No tuve tiempo de decirle casi nada. Esa noche no. Solo tuve tiempo de limpiar la sangre de mi machete, meter el cuerpo en el maletero y salir del callejón con dirección hacia algún oscuro bosque donde enterrar a mi mejor soldado.

miércoles, 6 de febrero de 2008

EL EQUIPO “B”

¿Nos echamos algo? ¿O quéeee?
¡Venga! Pos si es viernes como no no lo vamos a echar.

Nos sacamos el mono lleno de grasa, nos lavamos con jabón y serrín para intentar quitarnos el negro imposible de quitar de las manos de un mecánico, nos atusamos el pelo, nos perfumamos con la colonia que alguno siempre guardaba en su taquilla y nos montamos los cinco en mi Renault 7 recién pintado.

Una ronda de cerveza, dos, tres, un platico de forro, uno de oreja, otro de patatas con alioli, más rondas de cerveza ¡Neeene tráete un poco pan! ¡Y pon unas guarrillas de esas! Palillo en la boca, unos carajillos, la cuenta y a tomar unos cubatas por ahí. Un garito, otro, una nena que le dices una gilipollez, otro cubata, unas risas…..

¿Y si nos vamos a la Cueva de la Pocha?
¡Venga ya estamos tardando!

Los cinco en el coche, “Branquias bajo el agua” de Derribos Arias, “Hola Mamoncete” de los Ilegales y cosas por el estilo en el radio-cassette y por si alguien no lo sabe la cueva de la Pocha es un garito situado en la loma de la montaña cerca del castillo del histórico pueblo de Chinchilla de Montearagón y que todavía existe pero permanece ya cerrada muchos años (El local es una antigua casa-cueva). La subida al castillo fue un poco aparatosa pero manejable teniendo en cuenta que subiendo siempre vas más despacio.

La bajada fue más bonita; después de meternos en el cuerpo los cubatas que nos faltaban, las estrechas callejuelas del pueblo en las que a cada lado del coche no quedan más de 20 cm. parecían la pantalla de un videojuego. De noche, tostao, con la luz tenue del alumbrado municipal que salía de unos farolillos antiguos, en pleno invierno. Las desiertas calles se me iban apareciendo como las de un relato de terror. Nos balanceábamos dentro del coche hacia un lado, hacia el otro, y en algunos ya se vislumbraba la cara de acojone. Casi llegando a la salida de la general la calle seguía bajando y se dividía en dos. En el vértice de la bifurcación un pilón. ¡Ni pá un lao ni pál otro! En el pilón empotré el morro del coche.

Despliegue de medios. ¡Todos fuera! ¡No ha pasao ná! Uno se tumbó todo lo largo que era en medio de la calle para según el ¡Hacerle una alineación de la dirección! Otro cogía unos ladrillos de una obra cercana para calzarlo y cambiarle una rueda, otro unas hojas de unas plantas de jardín para limpiarle el parabrisas, yo que por aquel entonces estaba mas seco que el pellejo de una mierda me metí entre el pilón y el morro para que ayudado por los otros dos restantes reculáramos un poco para poder trabajar. Le cambiamos la rueda, le metimos con una piedra al buje para enderezar un poco la dirección y nos volvimos despacito a Albacete con un pequeño movimiento de sube y baja en el camino.

Lo sé, lo admito, yo era un veinteañero descerebrao, pero… ¿Y los responsables padres de familia que me acompañaban? Me sacaban entre 12 y 15 años ¿Qué eran ellos?

viernes, 1 de febrero de 2008

RUSIA CONNECTION ALBACETE

Mi colega "El contable" del cual ya os he hablado en alguna otra ocasión, se fue durante un tiempo a trabajar a un club nocturno de la costa levantina. Allí, hacía las veces de relaciones públicas, camarero ocasional y como principal ocupación llevaba las cuestiones administrativas del club, albaranes, facturas de proveedores, ingresos por noche, control de las cajas y ese tipo de gestiones. Vamos, que le organizaba al gran jefe un poco el tema de ingresos/gastos del garito.




Un día me dijo que le hiciera un programa para llevar el control de lo que ingresaban las chicas por noche, nada del otro mundo, una ficha por chica donde pudiera introducir las veces que subía a la habitación, lo que le cobraban al cliente en otros conceptos (sábanas y demás) y el gasto que le hacían en barra por chica, en invitaciones de benjamines y esas cosas. En un primer momento no le vi mayor problema y accedí a desarrollarlo. Pensé que si me salía bien, podría mejorarlo incorporándole otras opciones y vendérselo a todos los bares de putas de España. Una de esas grandes ideas que surgen a las tres de la mañana en un garito producto de una tarde/noche de alto consumo de alcohol y sustancias ilegales. Cuando lo terminé, me hice un viajecito al local para instalar el programita en el portátil del jefe de mi colega. Mientras le explicaba su funcionamiento nos tostamos a base de Whiskey y farlopa, putas por aquí, putas por allá…vamos; lo normal en estos casos de lo que es mismamente la instalación de cualquier software que se precie.



Pasaron los meses y un día mí correligionario me llamó muy alterado y me contó que un par de días antes había tarifado con su jefe del local de alterne por cuestiones de comisiones y otros temas económicos y que se había venido otra vez para Albacete. ¡Bueno! ¡Vale! Pues no pasa nada, te buscas otra cosa y a funcionar.



No es tan simple, me dice; mi jefe es ruso, esta madrugada la policía lo ha detenido junto con sus colaboradores más cercanos. Se han llevado un montón de cosas, entre ellas el portátil con la aplicación y me han dicho que alguno de sus cofrades me esta buscando para preguntarme amablemente si mi repentino abandono tiene algo que ver con la inesperada redada de la policía.



¡¡¡Hostia puta!!! El guión de una película de Hollywood con adaptación manchega y yo tengo un pequeño papel en ella. ¿Qué autentico? ¿No?........ ¡¡¡Y una mieeeeeerda!!! Tres meses después aún miraba desde el balcón a la calle antes de salir de mi casa.



Cuando almorzaba en el bar de al lado del trabajo y veía alguien con pinta de los países del este pensaba ¡Ya esta! ¡Ese es! ¡Ese viene a por mí! Me romperá las piernas, me meterá el dedo gordo de mi pie en la boca y luego me preguntará que donde esta mi colega. Cuando oía abrirse la puerta de las oficinas pensaba ¿Será un ruso o será la poli? Cuando caminaba por la acera y escuchaba pasos detrás de mí, el intestino simulaba la huída de una lagartija y mi esfínter parecía el zoom de la cámara de un loco. Me fijaba en el reflejo de los escaparates. Antes de coger el coche monitorizaba toda la calle… Así hasta que por cansancio o dejadez los síntomas sicóticos desaparecieron poco a poco.



El contable lleva varios años sin venir a España, se ha casado ¿Por Cuarta vez? Fue padre de otra niña y ya he perdido la cuenta de los vástagos que tiene y a que madres pertenecen.



¡Anda ponerle a esto la música del 007 ese!

lunes, 21 de enero de 2008

FUMAR ES MALO, LO DICE EN LA CAJETILLA

En el colegio público de San Fernando teníamos una profesora de historia algo despistada cuando hacíamos la EGB. En primavera los más folloneros nos sentábamos al lado de las ventanas que permanecían abiertas para ventilar el olor a humanidad y nos encendíamos un cigarro que nos pasábamos por debajo del pupitre para darle unas pocas caladas por turnos. Una mañana se lo acababa de pasar a un compi llamado Javier Rodenas, le dio una calada y tiro el humo por la ventana con tan mala fortuna que en esos precisos instantes el que pasaba por allí a escasos centímetros de su cara era su padre.

El papá era teniente del ejército de tierra, iba con su trajecito almidonado y con su cara de mala ostia de todos los días, se detuvo junto a la ventana y observó como su hijito se hacia todavía mas pequeño mientras se metía la colilla del cigarro encendido en la boca para apagarlo de manera instantánea. Yo estaba sentado justo detrás de el y manché de nicotina mis inmaculados calzoncillos blancos de marca “Abanderado”.

El teniente entró al colegio, llamó a la puerta del aula y pidió permiso educadamente a la profesora para que saliera su vástago. Cerraron la puerta tras de sí y solo alcanzamos escuchar unos susurros de conversación muy bajos seguidos de un plas y un clon.

Cuando entró llevaba marcados en la cara los dedos del papaito y supuse que también llevaría un buen chichón en la cocorota al rebotarle la cabeza contra la pared.

De poco le sirvió al teniente… en el último curso en vez de tabaco nos pasábamos un porrillo; pero eso si hacíamos gala de una buena atención concentrada y dividida, ya sabéis todo el rollo ese del autocontrol en situaciones de estrés, la capacidad de coordinación en situaciones operativas…. la ventana, el porrillo, la profesora….

¿Quién dice que a base de hostias no se aprende?

martes, 15 de enero de 2008

EN MI LINEA

Hace ya tanto tiempo que no me acuerdo del nombre pero para el caso da igual. Conocí en un garito a una rubia de bote con pinta de Annie Lennox que por supuesto me sacaba unas primaveras como todas las que asaltaban mi inocencia en aquellos años. El caso es que esta señora organizaba un desfile de moda, me dijo que le gustaba mi aspecto y que si podía pasarme para hacer una prueba tal día a tal hora, me contó para lo que era y entre copa y copa, y risa y risa; me convenció.

El día de marras al salir del curro me presento a la cita y al entrar me encuentro un buen número de chaval@s desfilando pacá y payá y moviéndose muy deprisa, una voceando por aquí, otro haciendo aspavientos por allá, total que localizo a mi Annie Lennox y con esa boca de tragárselas doblás y sonrisa Vitaldent me presenta ilusionada a Luis Miguel, un conocido personaje del ambiente del baile y de otros ambientes de Albacete que salió del armario antes de meterse.

El amiguete que se supone hacía las veces de coreógrafo en el tinglao me dice que camine hacia el final de la sala y así lo hice; solo unos pocos pasos después le oía gritarme “Sobre la línea, camina sobre la línea” daba otros dos pasos y volvía a vocearme “Sobre la línea, sobre la línea” yo miraba al suelo y no veía ninguna puta línea.

Pensé que como cojones iba yo a caminar sobre una línea si llevaba años andando como un pato mareao (Después entendí que la línea era imaginaria ¡Cosas de los porros!), pensé también que si no me follaba la rubia me follaba el Luismi ¡Uuuufff!, pensé que la fama cuesta y yo no tenía ni puta gana de ser famoso y pensé que cojones hacia yo ahí cuando podía estar tomándome unas birritas con los colegas.

Antes de llegar al final de la sala me volví y frustré mi fugaz carrera de modelo.

PD: El desfile se realizó en la discoteca Roxy y entre otros conocidos mios uno de los modelos ocasionales fue Samuel “El de La Charo”.

jueves, 10 de enero de 2008

LA ANOREXICA INTEGRADA

Un día de playa, con su solecito, su arenita, unas hamacas, tu churri, un libro, la nevera con cervecitas, un moje, bocadillos, una bolsa de papas ¿Qué más se puede pedir? Justo al lado un grupo de matrimonios de gitanos y gitanas, a su rollo, sin molestar, con sus cosas, con sus conversaciones como el resto de los que nos encontrábamos allí; integrados que se suele decir.

Llegó la hora de ir sacando el aperitivo y la cervecita y unos a otros nos vamos contagiando y cada uno pues a lo suyo. Las gitanas; bien rellenas, con unos culos y unas tetas tipo mami africana; algunas con una barriga cervecera que para si la quisieran muchos hinchas del Chelsea y metiéndose entre pecho y espalda unos bocatas de jamón que no se los saltaba un galgo, picando olivas, queso, tomate, tortilla de patatas, tenían una fiambrera con chorizos, tenían naranjas y plátanos de postre……bueno un autentico festín.

Me llamo mucho la atención cuando una gitana le dijo a otra del grupo “aaaiiiin nena pos abel si te vas a quedal onoooreeexica desas”. Después se fueron todos a comerse un helado, aunque en realidad lo que dijeron fue “aaara neeenes, que los vamos a comel un chamby”.

Lo de los restaurantes de cocina de autor donde te clavan por no comer nos lo dejan "pá los payos listos".

jueves, 3 de enero de 2008

¿UNA MALA RACHA?

Se llamaba Marcos, su historia es como cualquier otra con la salvedad lógica de mi proximidad a ella. De padres separados de vez en cuando visitaba a su madre que vivía en la Roda con poco calor familiar y de su padre más de lo mismo. Desde muy joven se buscó la vida con el noble oficio de camarero, unos meses aquí otros allá, unos extras dando bodas y comuniones y sobre todo noche; mucha noche. Tuvo la mala suerte de coincidir conmigo un verano trabajando en un camping, mi novia de salvavidas en la piscina, el de camarero en el restaurante y yo de recepcionista. Mala suerte digo porque compartíamos habitación y pocos días después también mis vicios. Por lo demás el era un personaje respetado en los ambientes por su sangre fría a la hora de repartir leña fruto de años practicando karate y sacando chulitos a hostias de los garitos donde curraba.

La temporada acabó y mi novia y yo lo adoptamos en casa un tiempo mientras le salía otro curro, era un tipo muy noble, de estos de los de “contigo a muerte” y “colegas para toda la vida”. Unos meses más tarde consiguió un ático de alquiler a un precio de risa en la calle del Rosario frente al palacio de la música, en un edificio de esos en los que el pomo de la barandilla de madera del portal parecía una gárgola de catedral. Sus anteriores problemas con la justicia le remordían la conciencia y de vez en cuando trapicheaba con algunas sustancias ilegales, pero con la sinceridad que propician el final de noctámbulas jornadas a base heroína, cocaína, porros y alcohol me contaba que su sueño era llegar algún día a ser dueño de su propio garito. Así pasó el tiempo hasta que se marcho a Valencia a buscarse la vida.

Años más tarde cuando yo era un novel empresario de to esto de la informastica se presentó en mi oficina, charlamos, bebimos, le hice un par de fotocopias que necesitaba de unos documentos que llevaba, nos dijimos aquello de “Llámame y nos tomamos argo” y se marchó. Intuí que su sueño definitivamente se había truncado, que los asuntos que llevaba entre manos eran demasiado peligrosos y sentí mucha pena en el corazón de ver como la vida no nos trata a todos de la misma manera. Marcos solo hubiese necesitado estar ese momento oportuno en el sitio adecuado; pero eso nunca le sucedió.

Hace unos meses coincidí almorzando en un bar con su primo Juan Carlos, el bigotillo de la Tasca del Bocha, le pregunté por él y me desayuné con que hace varios años que la policía valenciana dio la versión oficial de una muerte por accidente al caer desde no se cuantos pisos a la calle.

La versión extraoficial es que se lo cargaron y lo tiraron por la ventana.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Que lo paséis bien

Ya sé que las navidades son dechado de felicidad para una inmensa mayoría de personas. Pero para mi son solo un cúmulo de obligaciones etílico-gastronómicas ligadas a un progresivo descenso económico que me produce graves alteraciones físicas y espirituales. Quizás en mi niñez fueran como las de cualquier otro, pero una vez perdida la añorada perspectiva de la inocencia, solo deseo cuando se acercan que éstas pasen cuanto antes y a otra cosa; es decir, que den el pistoletazo de salida a un nuevo año con una nueva primavera que nos traiga un nuevo sol de verano.

Por lo demás cuando me apetece cenar con alguien lo hago, cuando me apetece regalarle algo a mi madre se lo compro, cuando me apetece salir salgo.

No obstante como me cuesta poco esfuerzo ser complaciente ¡Felices fiestas a tod@s!

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Cultura, que no apología.

Unos conocimientos básicos sobre… la heroína. Comentaros que la culpa de su existencia se la debemos al químico alemán Heinrich Dresser que del clorhidrato de morfina aisló un opiáceo llamado diacetylmorfina y que según unas primeras afirmaciones allá por el año 1883 era un potente activo contra la tuberculosis por su acción en las vías respiratorias, según creyeron habían vencido a esta terrible enfermedad de ahí que bautizaran al remedio como Heroína (Heroish, remedio enérgico).


A finales del siglo XVIII, una fabrica de tintes Alemana llamada “Bayer®” comienza a comercializar la Heroína® junto con la Aspirina® como inmejorables analgésicos y por sus supuestas propiedades para neutralizar varias enfermedades pulmonares.

Paradójicamente además durante mucho tiempo se recomendó como cura para el hábito producido por la morfina. Una vez mas el remedio era peor que la enfermedad y no fue hasta años después cuando se descubrió que sus efectos secundarios eran peor que los de la morfina y creaba una adicción todavía mas fuerte.

A la heroína refinada de color blanco se le denomino “H” o “Horse” y aquí en esta España nuestra pasamos a llamarla “Caballo”, aunque en realidad lo que más se consumió en épocas anteriores y hasta nuestros días es heroína sin refinar de color marrón también llamada “Brown Sugar”.

PD: Comentaros que no es la única droga que empezó a comercializarse con fines beneficiosos para nuestro organismo. Otro día pondré otras, aunque mi intención no es hacer de este blog una enciclopedia sobre drogas, para eso podéis compraros la que escribió el filosofo español Antonio Escohotado, http://www.escohotado.org

jueves, 29 de noviembre de 2007

Lleva la espalda llena de puñalás.

Labora entre las petunias
cultiva, poda, siembra y riega.
Pétalos de rosa entre las uñas
tan solo a las flores su tacto entrega.

Le esta siendo divertida,
la viviría otra vez.
¡Cuanta gente! ¡Que movida!
¡Vaya mierda de memoria! si la tuviera de pez.

Así de fuerte es la vida cuando te da puñalás.
“Mas fuerte que el vinagre”, dice mi amigo “El puñales”
Yace como acontece, junto a cualquier apañá.
Se la sudan las señales.

De una anterior, lo contaba
“Si se lavara la boca, no me olería mal la chorra”
Le da igual la hipocresía, hacienda y la mala baba.
Todo un preciado botín y la que quiera que corra.

Se le queman las etapas
mueren unas, nacen otras y el tiempo no retrocede.
¡Se las bebe y unas tapas!
¿Será eso del destino, que a nuestra muerte precede?


PD: Dedicado a mi colega GLJ

lunes, 19 de noviembre de 2007

ENTRE LAS PATAS

Me gusta que parezca otra, que se note que me preocupo de ella, que la acicalo y la pongo reluciente para que los demás la observen. Yo soy de los de “Mas vale un bombón pá tos que una mierda pá mi solo” y por eso me regocijo cuando la miran.

Disfruto cuando me la acoplo entre mis piernas y nos pegamos un viaje agarrándola por las manos. Resulta muy agradecida, sumisa, paciente, apenas si se queja, ojalá y todas fuesen como ella.

Le prestan atención los jóvenes, los mayores y hasta los niños. No me extraña, nos ven a los dos tan agarrados, tan compenetrados, tan felices…….

La quiero y la deseo tanto que me deleita comprarle regalitos, limpiarle los bajos, mirarle la trasera, escuchar sus gemidos……. Casi todos los años le doy un tinte para cambiarle el color.

…….Y esos broncos rugidos que da cuando el semáforo cambia a Heineken…….

viernes, 9 de noviembre de 2007

¡A MI LA LEGION!

Me apuraba la penúltima copa cuando emergió de entre la muchedumbre del local una figura delgada, de mediana estatura y largas patillas a lo “Curro Jiménez”, se situó a mi espalda en la barra y pude percibir como este requería la atención del camarero chistándole insistentemente y alzando la mano derecha pasándola muy cerca de mi oreja.

Continué conversación con mi contertuliano hasta que en mi oreja izquierda sonó un ¡Ponme una Fanta! Salido de una rota garganta castigada tal vez por el exceso de tabaco y carajillos de coñac. No le di mas importancia hasta que de nuevo mi oreja sufrió mas fuerte que la vez anterior un ¡Ponme una Fanta, nene! Y al volverme instintivamente, el tipo en cuestión me espeto a la cara un ¡No me oye! …..Lo único que aprecié en unos segundos fueron sus curtidas y morenas facciones, unos tatuajes talegeros en su brazo derecho y tres puntitos azules muy significativos entre los dedos índice y pulgar de la mano. Seguí con lo mío hasta volver a escuchar un ¡Me pones una Fanta! Seguido de un puñetazo en la barra.

Sin siquiera volverme le hice un gesto a mi acompañante y nos retiramos a otra parte del local a observar los acontecimientos venideros.

El camarero se acercó y supongo que le rogaría tranquilidad, o vete tu a saber porque no llegué a escucharlo, pero el tipo lejos de tranquilizarse empezó a gritar ¡Que te dissho que me pongas una fanta! ¡Porque yo soy caballero legionario! ¿No me oyes?...... desde nuestra estratégica posición pensamos sin hablar en lo que se estaba cocinando en el local. Dos camareros salieron para apaciguar al nota, pero lejos de calmarse gritaba de nuevo señalandoles con el dedo… ¡Que los digo, que cuideao, que estao sirviendo doce años en la sexta compañía! ¡Que me pongas una fanta, cojones! El nota, más que como un caballero legionario llevaba una mierda como un general.

Se creció y lanzaba bofetadas con la mano abierta sin que acertase a darle a nadie, la gente del local empezó a largarse y en unos segundos había más personal en la calle mirando hacia dentro y partiéndose el culo, que dentro del local.

Cuando lo metieron en el coche patrulla gritaba ¡Porque yo soy caballero legionario!

Nuestro aprendiz de taliban se llamaba Policarpo, era vecino de Diego, el de “El Congo”, nunca estuvo en la legión, pero alguna película del Stallone le dejó una profunda huella en su neurona.

Ni puta idea de porque pedía una fanta pero en los ochenta los anuncios de esta marca nos cantaban “Llena de buen humor”.

viernes, 26 de octubre de 2007

QUE EL DIABLO LA TENGA EN SU SENO, HERMANA

De adolescente realizaba varias actividades deportivas…… ¿Cóooomo? ……Que si leñes, que además de ponerme hasta el culo de tó, tamien practico argo de deporte ”Como te digo una cosa te digo la O” (que diría Sabina) Bueno a lo que íbamos, que me distraéis del hilo de la historieta……. Mis actividades estaban relacionadas con la gimnasia deportiva, el suelo, las paralelas, el potro con aros, las anillas y esas cosas. Pero practicábamos también otra actividad que era el salto en cama elástica.

A un profano en el tema el dar saltitos sobre una cama de muelles le puede parecer una gilipollez, pero en realidad es toda una disciplina olímpica que los rusos practican desde hace años y la llaman trampolín. Cualquier persona que suba por primera vez en una de las camas que ponen en las ferias comprobará que es muy difícil dar dos botes seguidos en el mismo sitio, por lo que apreciareis que dar dobles y triples saltos mortales hacia delante o atrás, o realizar cualquier tipo de piruetas acrobáticas requiere muchos años de ensayo. Si no lo apreciáis os lo juro yo, que como en casi todo lo demás no destaqué en este deporte pero me lo pase de puta madre y me reí un montón.

Casi todas las tardes me acercaba con mi bicicleta Derbi Rabasa (sin guardabarros, para frenar con la zapatilla directamente sobre las cubiertas de las ruedas) me acercaba como decía a la CEDES de la carretera de Ayna donde tenían un complejo deportivo de los de la época. Una vez dentro, en el pabellón, ya me esperaban Alín, Antonio, Manolo, el rayas verdes, Luís, Quique, Carlos, Bienve y unos cuantos mas que nos iba aquel rollo. Todas las tardes la cama se desplegaba para usarla y se plegaba y guardaba una vez terminada la sesión de entrenamiento. Mientras uno saltaba, los demás practicábamos en las anillas, en el potro con aros, en las espalderas, en las paralelas o haciendo piruetas en las colchonetas del suelo.

Al terminar, todos ayudábamos a recoger algunas cosas y un mínimo de cuatro personas (tres si eran muy burros) eran necesarias para recoger la cama elástica. Esta se plegaba por la mitad y se subía en unas ruedas que se le acoplaban a los lados con un esfuerzo considerable y con la precaución necesaria para que no se fuese hacia los lados, ya que el armatoste pesaba bastante y si se volcaba necesitábamos más ayuda para ponerla en su sitio.

Una tarde al plegarla, la cama se soltó de un lado y el dedo corazón del pie izquierdo de Manolo le dio en la boca al Antonio, buscaron rápidamente a alguien con un coche y se lo llevaron a que lo atendieran donde fuese. No se porqué motivo llegaron al Sanatorio de Santa Cristina que por aquellos tiempos regentaban unas hermanitas de la caridad.

El Manolo, blanco y frío como un cadáver, desencajado, con una camiseta sudada y ensangrentada puesta en la punta del pie, sentado a la sillita de la reina sujetado por el Alín y el Antonio, y al lado el Bienve que en la mano llevaba el dedo envuelto en un pañuelo lleno de mocos. Los cuatro allí, en la recepción del sanatorio explicándole a la hermanita de la caridad lo ocurrido.

La hermana, esa mujer que llevaba grabado a fuego en su diminuto cerebro tantos años de dedicación al bien y a la caridad, y a la buena fe, y al escrupuloso cumplimiento de los mandamientos de su adorado dios y todo ese benigno misticismo que rodea la figura de una persona de bien, quedó patente en su pronta respuesta a la vista de las cuatro ovejas que le solicitaban su ayuda ¡ES QUE AQUÍ LOS SERVICIOS SON DE PAGO, TENÉIS QUE LLEVARLO AL HOSPITAL!

Si el azar o la casualidad, en vez de a una grotesca replica de Batman, hubiese hecho salir a un médico, quizás mi amigo Manolo tuviese hoy su dedo en el pie.

viernes, 19 de octubre de 2007

ENTELEQUIA

Añora otros tiempos en los que no disponía de tantos adelantos, rememora en su cabeza la visión de verse pateando los valles cazando para comer y para cubrirse con las pieles de otros animales, añora cuando el fuego era un bien muy preciado, cuando la comunión con el entorno era tal que se respetaba el lugar como algo sagrado y su única religión era la supervivencia.

Se entristece al comprobar que el trueque lo mato una entidad bancaria. Que por habitar en su cueva debe de dar parte de su comida a un extraño durante 45 o 50 años de su vida y que la libertad fallece todos los días cuando suena un desagradable zumbido.

Si mira a su alrededor le dan ganas de hundirse en el pecho su lanza con punta de silex observando como se encuentra su madre, podrida de basura ¡Hasta el cielo esta cubierto de desperdicios!

Algunos entes que pueden comer, enloquecen y mueren voluntariamente por dejar de hacerlo, otros, los mas, mueren por no poder alimentarse, y otros, por hacerlo en exceso, otros muchos mueren a manos de unos pocos por selección innatural, por capricho, por lo absurdo.

La visión del bosque se le esfuma en una desazón de fardos de papel y cartón y empieza a reflexionar sobre la entelequia de su nacimiento.

Hoy, en el Día de Acción del Blog, se unen más de 10.000 bloggers en todo el mundo para atraer la atención hacia una causa común: El Medio Ambiente.

jueves, 11 de octubre de 2007

EL RUBIO

La transformación sufrida fue una grata sorpresa, había engordado varios kilos, se había dejado la barba y era todo amabilidad y buen rollo, tanto es así, que por su aspecto le rebauticé cariñosamente como “Moisés”. Me recordaba al personaje bíblico por su semblante y por sus acciones conciliadoras. En esa época nos encontrábamos compartiendo habitación en un centro de desintoxicación y aunque de eso hace muchos años, cada vez que le veo nos saludamos con afecto cuando, por ejemplo, me lo encuentro de paseo de la mano de su mujer y su hija.

La primera vez que le vi, varios años antes, ya apuntaba maneras de santo, me hizo de mediador entre Juan “El hippie” y Cesar para que me pasaran algo que a estos dos no les salía el nabo de pasarme. ¡Que yo se la traía al pairo vamos! ¡Pasarle argo ar chavar! Sonó con voz de cazallero y estos asumieron de muy mala gana.

Él acababa de cumplir condena por varios atracos a entidades bancarias con una recortá en la mano y una afamada mala hostia ganada a base de palos. Estaba mucho más delgado, de figura cenceña, con esa barba de lija de tres días que crepitaba cuando se pasaba la mano por el cuello de gangarro, con el pelo corto y despeinao, camisa negra estilo “El cigala” y unas cuencas hundidas que contenían dos vidriosos ojos marrones, con unas diminutas pupilas en su interior. Después de darle una calada al cacharro que se estaba fumando, que parecía necesitar como una mascara de oxigeno, se despidió con la mano, sin mirarme, con la displicencia del que te perdona la vida y se marcharon en un Simca 1200 rojo descolorido. Fui su buena obra del día.

Le apodaban “El Rubio”.

Ahora es don Francisco, debe andar por los cincuenta y sigue siendo un bendito, su coraza juvenil dormita en el interior de su cabeza.